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 Desde todo el mundo, partidos comunistas y obreros expresan su solidaridad internacionalista con Venezuela.

Desde todo el planeta, partidos comunistas y obreros se vienen pronunciando contra la agresión estadounidense y expresan solidaridad con el pueblo venezolano.

Desde EE.UU., el Partido por el Socialismo y la Liberación (PSL), fue claro al declarar que “presenciamos nuevamente un ejemplo clásico del imperialismo estadounidense”, por lo que instó a “solidarizarse con Venezuela en este momento crítico” y, en coincidencia con el Partido Comunista de EE.UU. (Cpusa), recalcó que “la intervención constituye una clara violación del derecho internacional, la soberanía nacional y la independencia”.

Por su parte, la Iniciativa de los Partidos Comunistas y Obreros de Europa emitió una declaración de solidaridad con el pueblo y el PC de Venezuela donde remarca que el golpe de Estado forma parte de una campaña planificada de desestabilización de ese país y, a largo plazo, intenta promover diseños imperialistas en América Latina “para derrocar a los gobiernos que no agraden a EE.UU., la Otan y la UE”.

Asimismo, desde uno de los países cuyo gobierno se apresuró a reconocer como presidente al títere impuesto por Washington, el Partido Comunista de Brasil (PcdoB), condenó esa postura y subrayó que la provocación estadounidense “utiliza a Brasil para justificar su intento”, al tiempo que “representa un peligro de conflicto militar en América Latina, en una región vecina del Amazonas, donde se disputan los intereses geopolíticos relacionados con las fuentes de petróleo”.

También el Partido Comunista de Canadá condenó el reconocimiento del gobierno de ese país a Juan Guaido y condenó el respaldo al llamado estadounidense a que el ejército venezolano derrocara “al gobierno popular y legítimo de Nicolás Maduro”.

Otro que siguió al pie de la letra el mandato imperial es la gestión que encabeza Sebastián Piñera. Esto fue denunciado por el Partido Comunista de Chile que instó a que se alcance “una solución política a la crisis que debe estar arraigada en el respeto irrestricto de la soberanía del pueblo venezolano”.

Desde nuestra región, el Partido Comunista de Paraguay (PCP) y su par de Ecuador condenaron la injerencia de EE.UU., la OEA y el Grupo de Lima. El PCP hizo hincapié en que la crisis que atraviesa Venezuela responde “a la crisis sistémica del modo de producción capitalista”, mientras que el de Ecuador fustigó el intento de “imponer un presidente ilegítimo, inconstitucional y antidemocrático en la República Bolivariana”.

 

Europa, Asia y África

 

Desde Alemania, el DKP advirtió que la irrupción de Guaidó es parte de “la falsa política de EE.UU.” e instó al gobierno que encabeza Angela Merkel a no avanzar en “el reconocimiento diplomático de los golpistas”.

Por su lado, el Partido Comunista Francés (PCF)  condenó “las intervenciones y presiones internacionales dirigidas a levantar una estrategia de caos en Venezuela”, en tanto que desde Grecia, el KKE hizo lo propio con la intervención de la Casa Blanca y “sus gobiernos aliados en América Latina, de la OEA y de la UE en los asuntos internos de Venezuela”. El Partido Comunista de España  así como Rifondazione Comunista de Italia, se manifestaron de inmediato y posiciones similares expresaron el Partido del Trabajo de Austria (PdA) que rechazó “el intento de la oposición proimperialista y derechista de instalar un presidente títere mediante un golpe de Estado”, el Akel de Chipre que dijo que Washington busca “imponer a la República Bolivariana un gobierno subordinado a EE.UU.” y el Partido Comunista de Dinamarca que se solidarizó con Nicolás Maduro, el pueblo y el PC de Venezuela y “todas las fuerzas que defienden la soberanía y la independencia nacionales”.

El Partido Comunista de Italia alertó sobre la “interferencia criminal imperialista cuyo objetivo es derrocar a un gobierno que cuenta con el apoyo de los trabajadores y las clases populares venezolanas” y, desde Irlanda, el PC repudió el accionar imperial: “todo esto tiene el propósito de controlar la riqueza y los recursos naturales de América Latina”, destacó.

Y desde Luxemburgo el KPL condenó “cualquier acción de la oposición de derecha en Venezuela con el objetivo de tomar el poder político”, al tiempo que el Nuevo Partido Comunista de los Países Bajos se solidarizó con el pueblo de Venezuela que “sufre la crisis y la explotación del capitalismo económico, aún más debido a las intervenciones de las potencias imperialistas”.

Para el Partido Comunista Portugués “la nueva operación golpista” está liderada por EE.UU. y la UE, en tanto que desde su par de la Federación Rusa se denunció la injerencia estadounidense que pretende supeditar a Venezuela a los intereses de Washington.

Mientras, el Partido de los Comunistas de Serbia señaló que “a pesar de todas las dificultades que tiene Maduro y el poder nacional de Venezuela, vencerá la voluntad de construir una sociedad humana para la cual luchó el legendario líder Hugo Chávez”.

El Partido Comunista de los Pueblos de España condenó “los movimientos que tienen como objetivo reemplazar a un gobierno hostil a los intereses de EE.UU.” y su par de Turquía advirtió que el Imperio volverá a fracasar en su intento de derrotar al proceso bolivariano y recalcó que “el futuro de América Latina está en la lucha por la igualdad y el socialismo”.

Otros que se pronunciaron en similar dirección son los partidos Comunista de Egipto, de la India (Marxista) y de la India (IPC), así como, el Nuevo Partido Comunista de Yugoslavia, el Partido Tudeh de Irán, el Frente de Liberación Popular de Sri Lanka, el Partido Comunista Iraquí  y sus pares de Israel, Sudán, Swazilandia, Pakistán y Libanés.